Adrián Santarelli, el cura que vive un sueño

Adrián Santarelli es un cura sanador que a través de la imposición de manos, vive un sueño. Cree que la gente se sana solo cuando Jesús lo desea. Misionó alrededor del mundo y acompañó al Papa Francisco en diversas ocasiones. 

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Santarelli: “Entré al seminario para encontrar a Dios, no porque lo había encontrado”.      Crédito: Camila Oppel

Comenzó a estudiar arquitectura pero su vocación era el servicio. Con 57 años y una gran trayectoria, Adrián Santarelli es un cura sanador, párroco de Santo Tomás Moro, en la diócesis de San Isidro.

Dando misas, retiros y predicaciones, atrajo multitudes sin pensarlo. Realiza encuentros en toda América Latina que se llenan de forma inmediata. En Argentina fundó una asociación privada que se propone generar unidad y paz entre las religiones monoteístas: La Comunidad Belén. Creó también el grupo Cuerdas Azules formado por jóvenes que acompañan a niños enfermos en hospitales públicos.

Su último destino fue Cuba, donde misionó durante diez años, acompañando al Papa Francisco, a quien le realizó la imposición de manos cuando ejercía de obispo.

¿Cómo surgió tu vocación?

Ir a un hogar de chicos huérfanos y preguntarme cómo podía ser que hubiera tantos chicos sin papás, tanta gente que no conoce a Jesús, son preguntas que me fueron descolocando. Ahí descubrí lo que quería hacer con mi vida. Decidí hacer un retiro en un monasterio, y empecé a responder esa pregunta con palabras. No quería quedarme de brazos cruzados así que decidí probar metiéndome al seminario. Entré para encontrar a Dios, no porque lo había encontrado.

¿Cómo reaccionó tu familia?

Mi madre se lo imaginaba pero mi padre me echó de casa diciéndome que era un tonto, que me iba a perder la vida. Se imaginaba que como cura no la iba a pasar bien. Tardaron un año hasta que lo entendieron. 

¿Ves una Iglesia en donde los sacerdotes puedan casarse?

La Iglesia está haciendo un camino de actualización hacia los tiempos modernos. No veo un obstáculo para que un sacerdote se case, sí lo veo en su familia. Va a tener que ser un modo diferente de sacerdocio. Creo que el llamado al celibato, lo van a seguir percibiendo porque es algo que se siente. Yo no elegí renunciar a una familia, decidí encargarme de una familia más grande.

¿Qué significa misionar para vos?

Ser misionero es sentir un llamado del más allá, es salir de la comodidad y moverse en otras fronteras. Gracias a eso descubrí mi vocación. Mirando más allá de los párrocos que me rodeaban, vi una gran necesidad por donde me movía. Me acuerdo que ya a los 17 años ayudaba a un amigo en una parroquia que se había inundado. Me levantaba los domingos temprano e iba a ayudar. Me sentía un héroe.

“Con el Papa Francisco nos conocemos y nos sentimos cómodos. Tenemos una relación muy sincera”

¿Cómo fue tu experiencia en Cuba?

Fue un tiempo de mi vida nuevo, creativo, activo. Fue refundar mi forma sacerdotal. Ahí el comunismo te corta por todos lados, no hay comunidad establecida, hay que salir a tocar timbre y ver cómo te va. Tiene la adrenalina de la improvisación. No podés quedarte tomando ron con la gente ni tampoco podés llevarles una evangelización ajena a su cultura. Salir de la comodidad hizo que me encuentre con otra forma de vivir la Iglesia. Toda la vida trabajé en un mismo ambiente y pensaba que eso era todo. Pero llegué allá y me di cuenta que no funcionaba, que tenía que empezar a superar todas las crisis.

¿Qué son las “casas de misión” en Cuba?

Cuando llegamos a Cuba armamos las “casas de misión”. Al principio era todo en casas porque el gobierno nos perseguía, no quería que hagamos eso. Arrancamos siendo tres, y después se empezó a sumar gente. Se trataba de caminar por el barrio, charlar con la gente, hacernos amigos. La visita de Juan Pablo II en el año 98 nos ayudó mucho. Fue la oportunidad para que la Iglesia cubana reconozca todo el trabajo que veníamos haciendo, y que por lo tanto el gobierno empiece a aceptarlo. Hoy las 23 casas de misión que formamos son centros misionares y algunos se convirtieron en parroquias. Ver ese crecimiento te llena el alma. Este año tuve la oportunidad de volver con el Papa Francisco.

¿Qué relación tenés con el Papa?

No puedo decir que soy amigo porque nunca me vino a contar sus problemas. Nos conocemos y tuvimos encuentros muy largos desde que es Papa, y desde antes de que lo fuera. Nos conocimos gracias a que yo trabajaba en una comisión de diálogo con pastores evangélicos que formó él. Es un hombre de mucha simpatía. Nos reímos mucho y estamos en la misma sintonía. Nos conocemos y nos sentimos cómodos. Tenemos una relación muy sincera. Él tiene una memoria tan grande que se acuerda de todo lo que habla con uno. Una vez, ya siendo Papa, me invitó a desayunar y cuando se estaba despidiendo me pone la mano en el pecho y me dice: “Esa charla de aquella noche me sirvió mucho”. Se apoya mucho en la gente, se deja enriquecer mucho. No anda diciéndole al otro lo que tiene que hacer, él recibe y no se olvida.

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Adrián Santarelli le regaló al Papa Francisco su libro acerca de la imposición de manos.                                                Crédito: Blog Padre Ismael Ojeda

¿Creés que está revolucionando la Iglesia Católica?

Está dando vuelta la Iglesia hacia el evangelio. Quiere llevarla a lo que tiene que ser, y sacarla de lo que no tiene que ser. Francisco quiere que la Iglesia sea reflejo del Jesús que caminaba por Galilea. Está revolucionando todo, no quiere que la gente se olvide de ese Jesús que recibe a la oveja perdida.

¿En qué consiste tu don de sanación? ¿Cómo llegó a tener la repercusión y la demanda que tiene?

Jesús es el autor de todos los dones. Se sana alguien cuando él quiere. Los que hacemos esto ejercemos un don de intercesión, rezamos por las personas enfermas. Nunca me propuse empezar con la sanación, me llegó del cielo. Soy consciente de que esto es de Dios. No es que uno toca a la persona y se sana, aunque a veces puede pasar. No depende de nosotros. La gente me empezó a buscar porque experimentaban algo nuevo, se sanaban. Venía uno, venía el otro, y así se fue viralizando. Nosotros no ponemos un cartel. No me anuncio ni la parroquia se anuncia como una parroquia sanadora. La gente encuentra y cuenta.

¿Qué es lo que experimentás a la hora de sanar?

Lo vivo como un momento de oración, rezo mucho y hago la intercesión. Cuando veo que la persona lo recibe, siento plenitud, me siento feliz. Es una alegría poder aliviar, consolar y que puedan recibir una gracia. Darle contención al enfermo es muy lindo. Por lo general se desesperan, se asustan, y está bueno transmitirles paz en un momento de tensión.

¿Fuiste parte de algún milagro?

Una chica que veo seguido tuvo un accidente en el que se la llevó puesta un colectivo. La llevaron al hospital sin esperanzas, le volaba la presión. La familia vino a buscarme, muy tarde. Me acuerdo que recé mucho y casi fue automático, a la hora le había bajado. Hoy está vivita y coleando.No le quedaron secuelas, más que la cabeza un poco deformada, pero podría haber quedado mal y milagrosamente nada.

¿Cómo surgió el grupo de jóvenes “Cuerdas Azules”?

Cuerdas es un compromiso. Es acompañar a alguien enfermo, darle un oído, una mano. Es eso que tiene tu corazón que se conmueve cuando alguien te necesita. Con que haya un ejército de gente sintiendo el uno por uno para hacer algo, para mí eso es cuerdas. La cuerda es azul por el color de la virgen, color del cielo, algo que nos une a todos.

¿Ejercés lo que alguna vez soñaste?

Si soñé que podía aliviarle el peso a la vida de la gente, es lo que hago. Si soñé que me gustaría ir de misionero a ayudar a gente que no tiene posibilidades, me mandó a un país en donde la gente no puede salir. Me levanto a la mañana a rezar y lo hago con gusto y alegría, no como un peso.

Crédito: Camila Oppel

 

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3 comentarios en “Adrián Santarelli, el cura que vive un sueño

  1. Marta Francescon dijo:

    Tengo una amiga que necesita muy urgente una entrevista con cura sanador ,, tiene cancer y. Esta muy. Deprimida y dolorida , se puede movilizar , estamos muy tristes y preocupados y ella quiere ver al padre en forma personal agradeceria me informe como hacemos para verlo y llevarla ella no puede. Estar muco tiempo x favor urgente!!!! Graaaaaacias espero pronta respuesta .envio mis datos para conectarnos .

    Me gusta

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